Sí hay sangre, sí hay zombies, sí hay una cantidad exagerada de muertos, sólo una diferencia, están hecho para morirte pero de risa.
Muchas veces el miedo implantado por una película es tanto que necesitas desafanarte un poco, es decir, encontrarle un lado amable al asunto pero sin perder el espíritu de las películas de zombies.
Tomemos los mismos elementos, personas infectadas que tienen llagas y un gran apetito por la sangre, ahora hay que ponerlos a bailar. Tal vez te logre asustar un poco la cara e incluso la sola idea de los muertos vivientes bailando, pero tal vez lo que más te asuste sea Michael Jackson suando aún era exitoso, negro y normal. Agregándole elementos cómicos a lo que nos llegó a espantar en las películas, logramos conseguir una sátira que además de entretenernos un rato, nos cambia la visión del tema en cuestión.
Esto sólo dura un par de minutos, pero ahora, burlémonos de la película completa. Entonces vino Shaun of the Dead, una película inglesa con humor puramente inglés. Y es que, ¿quién podría burlarse mejor del fin de la humanidad que los ingleses? Esta película es una sátira de Dawn of the Dead, en donde un grupo de personas trata de sobrevivir a una cantidad impresionante de zombies. En algún momento de la película, los perosnajes se refugian en un centro comercial, mientras que en la sátira se esconden en lo que según ellos, es el lugar más cómodo y seguro del mundo, un bar.
Shaun es un jóven que trata de recuperar a su novia, llevarse mejor con su madre y acabar con los zombies todo al mismo tiempo. A pesar de que como en las películas clásicas de zombies, se muere hasta el perico, Shaun of the Dead esta plagada de pequeños momentos que matan al espectador de risa.
miércoles, 27 de febrero de 2008
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