miércoles, 27 de febrero de 2008

No andaba Muerto... Andaba de Parranda


Es una noche obscura, la lluvia nubla la visión. Poco a poco la imagen se va a acercando hacia un cementerio, triste, abandonado. De pronto se escucha un tronido en la tierra, que al momento se abre de golpe y una mano sale con fuerza. ¡Zombies! Muertos vivientes, casi todos perecidos en accidentes trágicos que regresan a vengar su muerte o a satisfacer su sed de sangre viva. La sola idea nos pone los pelos de punta. 

Creo que todo este miedo viene de una sola pregunta, ¿qué hay después de la muerte? Existen varias explicaciones al respecto, según cada ideología o religión. Cielo, infierno, purgatorio. Nadie sabe con certeza, por eso mismo se han creado mil explicaciones más, cada una más descabellada que la otra. ¿Y qué si no hay nada más? ¿Y si estuviéramos condenados a una eternidad aquí en la tierra? Sin nada que esperar, sin nada que hacer. De ahí vienen los zombies.

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