¿Por qué nos gusta asustarnos? ¿Por qué disfrutamos ese momento a pesar de que se nos para el corazón? Stephen King habla de eso en el prólogo de uno de sus libros. Él lo llama el síndrome de la gente que mira un accidente (de verdad así lo llama). Con esto se remite a la gente que disminuye la velocidad en la carretera cuando ve un accidente, lo hace por curiosidad y morbo pero más importante por el alivio de saber que no le pasó a él.
Durante una película de terror, el espectador pasa por todas estas etapas, primero tensión, sabes que el momento ya viene, luego un poco más de tensión, luego el susto junto con la liberación de adrenalina y al final la relajación que te deja con ganas de más.
...ahora vengo, voy a buscar una buena película de puro terror...

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